Puede que sea porque estamos acostumbrados a otro tipo de mercado, pero la noticia de que Movistar cambia las subvenciones por teléfonos de segunda mano con descuentos ha caído mal. Ha caído mal porque para empezar lo de que no nos ayuden a hacernos con un nuevo terminal teniendo en cuenta que se nos obliga a firmar contratos de permanencia y que las demás operadoras los iguen haciendo parece un dardo directo al corazón de los que han seguido fieles a la operadora a pesar de la competencia.
A ello hay que sumar , que estos móviles de segunda mano que Movistar nos quiere plantear ahora como una opción perfecta para los que quieren ahorrar dinero no lo es tanto porque en realidad son terminales con los que la compañía se ha hecho a través de sus clientes que se llevaban un descuento a cambio de planes Renove.
Así siendo sinceros y dándole la vuelta a la tortilla que nos presenta Movistar parece que lo que nos encontramos es en realidad un cambio de perder beneficios por subvenciones a hacer caja con clientes que quieren cambiar sus terminales y otros que prefieren acceder a la segunda mano con descuentos del 40%. Pero veremos hasta donde llegan porque la sangría de clientes parece estar por llegar.