La verdad es que eso de ser europeo empieza a darnos una importante visión global de cómo están las cosas, es decir, de cómo nos van las cosas en España con respecto al resto de países que en realidad son nuestros socios y que en principio, si la Unión Europea fuese lo que todos creíamos que era, las dificultades serían más o menos las mismas para todos los que forman parte de este espacio común. Pero no. La realidad es otra. Y es muy dura. Porque mientras España está muy por debajo de la media de salarios o de pensiones, muchos de los servicios básicos necesarios para vivir nos cuestan mucho más que a cualquiera de los «socios ricos» europeos.
El coste de la luz en España está muy por encima de la media. En realidad, la luz cuesta mucho más en España que en el resto de la UE, tanto que en realidad nuestras facturas han crecido un 38% comparados con lo que se paga de media en todo el territorio europeo. Vamos, una locura, porque con respecto al salario medio de Europa cobramos casi la mitad, y eso que hay países que no tienen un mínimo establecido que dificultan el cálculo.
Además, lo que me llama la atención es el hecho de que ninguno de los países de la Unión Europea tiene materias primas como para generar electricidad, y que casi todos la transforman del mismo modo. Y teniendo en España todas las presas que tenemos y habiendo hecho la inversión de los últimos años en renovables ¿De verdad cuesta tanto más en nuestro país generar la electricidad que en cualquiera de los vecinos? Pues sinceramente, yo particularmente no me lo creo. Y a mi me parece que todo esto es en realidad otra de esas grandes mentiras que nos han contado.
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